viernes, 30 de mayo de 2014

Diabetes relacionada con Fibrosis Quística (II): tratamiento dietético

Los objetivos principales son:
  • Mantener un adecuado estado nutricional.
  • Normalizar los niveles de glucemia utilizando la mayor cantidad de insulina, para maximizar la producción de energía.
  • Aportar una buena adaptación al estilo de vida de la persona. Hacer el plan de             alimentación flexible, fácil, agradable y personalizado.
  • Capacitar a la persona con DRFQ para ser autosuficiente en su alimentación y ser capaz de adaptar el plan a circunstancias especiales: fiestas, celebraciones, etc.
  • Prevenir las hipoglucemias.


Características de la dieta:

El manejo de la alimentación en DRFQ no es muy diferente al plan dietético en FQ sin diabetes. Son fundamentales los pilares del planteamiento de fibrosis quística que indican que la dieta ha de ser:
  • Hipercalórica: alrededor de 20-50% por encima de las kcal en las mismas condiciones sin FQ.
  • Hipergrasa: alrededor de 40% de todas las kilocalorías aportadas en la dieta deberán provenir de las grasas.
  • Normoproteica: entre 10-15% del valor calórico total aportado por proteínas.
  • Normocarbonada: alrededor del 50% de todas las kilocalorías.
  • Azúcares de rápida absorción: sin restricción dependiendo de factores individuales.
  • Fibra dietética: su aporte depende fundamentalmente del estado nutricional.
  • Rica en sal


Recomendaciones dietéticas:

Respecto al contenido de hidratos de carbono, en personas sin diabetes suele ser un buen recurso, junto con las grasas, para obtener un extra de energía. En personas con diabetes relacionada con fibrosis quística, el recurso de los aportes "extra" de azúcar también es aceptable, siempre y cuando controlemos su cantidad y aportemos la cantidad de insulina necesaria para su aprovechamiento.

1- No es adecuado reducir notablemente la cantidad de hidratos de carbono de la dieta, aunque siempre será mejor promover el consumo de los complejos presentes en forma de almidón en cereales, legumbres y hortalizas preferentemente. Además, es preferible repartir el consumo a lo largo de las diferentes tomas para su mejor aprovechamiento.

2- Tener en cuenta el índice glucémico de los alimentos. Es la rapidez con la que los azúcares atraviesan la mucosa intestinal y pasan a la sangre, elevando la glucemia. El nutriente que se considera más rápido y, por tanto, tiene el 100, es la glucosa. El resto de componentes se comparan con ella. Cuanto mayor nivel de glucemia provoque el alimento, mayor será su índice glucémico, por tanto la subida de azúcar en sangre, y su impacto en la integridad de los capilares. Asimismo, en muchas ocasiones, tras un pico hacia arriba de glucemia, viene un descenso de la misma. Y esto no es recomendable. Por este motivo, interesa reducir el índice glucémico de la dieta en general, utilizando alimentos con bajo índice y rebajando la carga glucémica de la dieta para mantener mayor estabilidad en la glucosa sanguínea. ¿Cómo se hace? Hay varios recursos. Os damos algunas pautas, pero hablaremos más detenidamente del índice glucémico en otro post más adelante.


  •        Favoreciendo el consumo de hidratos de carbono, denominados complejos (cereales, patata, leguminosas, etc.) frente a otros que tengan sus moléculas más pequeñas y no necesiten tanta digestión (azúcares, dulces, lácteos, frutas, etc.)
  •            Mezclando en la misma comida alimentos con composiciones nutricionales diversas ya que la grasa y la proteína tienden a enlentecer el vaciado gástrico y así se retrasa el paso de los nutrientes a sangre.
  •      Añadiendo cierta cantidad de fibra a la alimentación, por medio de vegetales, leguminosas o integrales. Por ejemplo: el arroz blanco posee un índice glucémico bastante elevado por lo que resulta beneficioso mezclarlo con verduras o usar arroz integral. Si, además, lo tomamos acompañado de algún ingrediente graso (aceite, queso, etc.) y/o proteico (gambas, atún, pollo, etc.) su capacidad de elevar la glucemia se reduce notablemente.
  •          Dejando las pastas, arroces, vegetales, etc. cocinados al dente. De esta manera no se produce tanta ruptura de moléculas en la cocción y la digestión posterior es más lenta.

3- La presencia de fibra en la dieta dependerá especialmente de si existe o no un correcto estado nutricional. Si es así, el consumo normalizado de fibra estará justificado. Además, ayuda a reducir el índice glucémico de los alimentos. Si hay riesgo nutricional, la fibra no favorece la absorción de nutrientes y aumenta la sensación precoz de saciedad, por lo que su uso debería ser moderado.


Como medida preventiva ante una situación de hipoglucemia, la persona con DRFQ debería llevar siempre algún alimento azucarado: zumo comercial, azucarillo, chocolate, gel de glucosa, etc. que le ayude a restablecer los niveles de glucemia de forma rápida.


Hidratos de carbono:
A modo de resumen, y para facilitar la identificación rápida de los alimentos por grupos de alimentos, te proponemos este apartado.

Hidratos de carbono complejos o de lenta absorción, están principalmente en:

   - Cereales: tanto refinados como integrales. Arroz, pan, pasta, maíz, cereales de desayuno, harinas, etc.




  - Legumbres: judías, garbanzos, lentejas, guisantes, habas, etc.

       - Verduras y hortalizas: patata, zanahoria, judía verde, etc.


Hidratos de carbono sencillos, de rápida absorción o azúcares, están principalmente en:

            - Frutas: plátano, uvas, manzana, cerezas, etc.
            - Leche y yogur

            - Azúcar blanca o morena

            - Alimentos dulces: chocolate, mermelada, miel, golosinas, caramelos, bebidas azucaradas, postres lácteos dulces, repostería, pastelería, etc.

Dosis de insulina por ración de hidratos de carbono:

La pauta de insulina ha de ajustarse a las circunstancias, principalmente a la dieta, de la persona y no al revés.
El control de la glucemia por medio de la insulina ha de tener en cuenta la cantidad de hidratos de carbono de fibra consumida, ya que esta última reduce la absorción de los primeros.

Existen dos sistemas principalmente para contabilizar los hidratos de carbono:
-  por gramaje
- por unidades de hidratos de carbono (cantidad de alimento que contiene una determinada cantidad fija de hidratos de carbono).

Sin embargo, la sensibilidad individual, la cantidad e intensidad de ejercicio físico, la composición total de la dieta, etc. son factores que influyen en la necesidad de energía e insulina. Por este motivo, uno de los sistemas más utilizados en la administración de la insulina externa es la comprobación de glucemia antes y después de la ingesta de hidratos. A través de la experiencia, cada persona junto con el profesional sanitario va determinando cuánta insulina necesita para metabolizar una cantidad de hidratos de carbono. Es lo que se conoce como dosis de insulina por ración de hidratos de carbono. Una vez que se conoce esta dosis, la adaptación a variaciones en la dieta, es mucho más ágil y sencilla, dando más libertad y autonomía a la persona con DRFQ.

La educación nutricional y diabetológica a partir de un grupo multidisciplinar de profesionales que apoyen e instruyan a la persona con DRFQ es una garantía de éxito en el tratamiento.

Bibliografía:

- Brunzel C, Hardin D, Moran A, Schindler T, Schissel K. Managing Cystic Fibrosis-Related Diabetes “(CFRD)”. 5th Edition. An Instruction Guide for Patients and Families. 2011 Cystic Fibrosis Foundation
- Moran A, Brunzell C, Cohen RC, et al. The CFRD Guidelines Committee. Clinical Care Cuidelines for cystic fibrosis-related diabetes. Diabetes Care. 2010;33:2697-2708
- Ramsey B, Farell P, Penchaz P and the Consensus Committee. Nutritional assessment and management in cystic fibrosis: a consensus report. Am J Clin Nutr. 1992;55:108-16
- Salcedo A, Gartner S, Girón RM, García MD. Tratado de fibrosis quística.  Ed. Justin 2012
- Sinaasappel M, Stern M, Littlewood J, et al. Nutrition in patient with cystic fibrosis: a European Consensus. J Cystic Fibrosis. 2002;1:51-75 

lunes, 12 de mayo de 2014

Diabetes relacionada con Fibrosis Quística: aspectos generales


Introducción:
La diabetes relacionada con fibrosis quística (DRFQ) es una alteración del metabolismo de los hidratos de carbono que se presenta con cierta frecuencia en personas con fibrosis quística. La probabilidad de padecer DRFQ es mayor cuanto más avanza la edad. Por ejemplo, el 20% de los adolescentes la padecen. Sin embargo, alrededor de la mitad de la población adulta con FQ tiene este tipo de diabetes.

El diagnóstico de diabetes se realiza a través de una prueba denominada sobrecarga oral de glucosa, en la que se bebe una solución rica en glucosa y se comprueba, cómo el nivel de glucosa desciende en sangre porque pasa a las células. A partir de los 10 años de edad, es conveniente realizar esta prueba de forma anual, con el fin de detectar la presencia de DRFQ lo antes posible, tratarla y que no genere efectos adversos.

La diabetes relacionada con FQ es diferente a otros tipos de Diabetes Mellitus, como la tipo 1 o infanto-juvenil, tratada con insulina, o la tipo 2 que comienza el tratamiento con dieta de control únicamente o acompañada de  antidiabéticos orales.


Después de comer, los nutrientes que conforman los alimentos pasan por el estómago e intestino, donde se realiza la digestión y absorción de los mismos. Esto significa que, para atravesar las paredes intestinales, estos macronutrientes han de romperse hasta moléculas de menor tamaño. En el caso de los hidratos de carbono, las moléculas pequeñas que pueden pasar por la mucosa digestiva son los azúcares que terminan transformándose en glucosa, el material que las células utilizan como combustible en condiciones normales para obtener energía. Pero la glucosa no puede entrar sola en las células. Necesita la presencia en sangre de una cantidad suficiente de insulina, hormona sintetizada en el páncreas que le abre la puerta hacia la célula. Sin insulina, la glucosa se queda en la sangre circulando pero sin poder acceder a las células ni obtener energía.



Sintomatología de la diabetes relacionada con FQ
Si pensamos en la hiperglucemia, los síntomas de diabetes pueden resultar lógicos.           
  • Polifagia o ingesta de abundante cantidad de alimentos, porque el   organismo nota que le falta energía que trata de suplir con más nutrientes.
  • Poliuria o aumento en el volumen de la orina excretada ya que el exceso de glucosa en sangre es expulsado diluido a través de la orina y se necesita bastante cantidad para diluir todo el producto sobrante.
  • Polidipsia o ingesta de muchos líquidos ante la sensación de sed ocasionada por la poliuria.
  • Pérdida de peso debida la eliminación de glucosa sin utilizar.
  • Cansancio generalizado ya que no se produce la suficiente energía en el organismo para mantener las actividades cotidianas.
  • Rápido empeoramiento de la función pulmonar debido a un deficitario estado nutricional.


Tratamiento farmacológico
El tratamiento farmacológico fundamental en DRFQ es la administración de insulina. Debido a la mucosidad presente en los conductos pancreáticos, esta hormona no puede salir a la sangre y ejercer su función. Poco a poco, las células del páncreas, encargadas de sintetizar insulina son destruidas. Este es el principal motivo que hace girar la balanza hacia al lado de la administración externa de insulina. Los antidiabéticos orales son fármacos que actúan fomentando la producción de insulina en un páncreas que no sintetiza suficiente cantidad, pero, en estos casos, el problema persiste.




miércoles, 30 de abril de 2014

¿La leche de vaca se puede sustituir por bebidas vegetales?

Muchas personas optan por la sustitución de la  leche de vaca por bebidas vegetales de soja, avena, arroz, almendras…etc. Pero hay que saber que las bebidas vegetales no son leche.

En el mercado existen muchas variedades de bebidas vegetales:
  • A base de legumbres: bebida de soja
  • A base de cereales: bebida de arroz, de avena, de trigo, lino, espelta, kamut,etc.
  • A base de frutos/ frutos secos: bebida de coco, bebida de almendras, avellanas, etc

En el contexto de alimentación, la legislación advierte que leche hace referencia a:
“La secreción mamaria normal de animales lecheros obtenida mediante uno o más ordeños sin ningún tipo de adición o extracción, destinada al consumo en forma de leche líquida o a elaboración ulterior”.

Así pues, ni “leche” de avena, ni “leche” de soja, ni “leche” de arroz, almendras, etc. La denominación de estos productos será, normalmente, “bebida de…” o “bebida a base de extracto de…”.

Estas bebidas vegetales  a base de cereales, legumbres o frutos secos a nivel nutricional son deficientes, porque contienen unas proteínas incompletas y un calcio que se absorbe peor.

La leche de vaca y las bebidas vegetales son dos productos diferentes. Las bebidas vegetales a base de legumbres, cereales o frutos secos , contienen unos nutrientes derivados en este caso de una fuente vegetal, y no son los mismos que los de la leche de vaca. Tanto la cantidad de proteínas de ambos tipos de bebidas como su calidad no es exactamente la misma. Las derivadas de la leche de vaca –caseína y proteínas séricas-, ejercen funciones fisiológicas que no comparten con las procedentes de las bebidas vegetales. Además, las vitaminas que aporta la leche de vaca no están presentes, o lo están en escasa cantidad, en las bebidas vegetales. Sucede lo mismo con el contenido en minerales (especialmente el calcio, la leche de vaca contiene calcio de origen animal en mayor cantidad y  se absorbe mejor que  el calcio de las bebidas vegetales). Actualmente las bebidas vegetales comercializadas están enriquecidas en vitaminas, sobre todo A y D, y en minerales como el calcio. Pero no se aconsejan como sustitución de la leche de vaca por las carencias nutricionales mencionadas.

Estas se pueden recomendar como alternativa en sustitución a los refrescos u otras bebidas energéticas o excitantes, además de poderse utilizar en diferentes preparaciones culinarias. Pero nunca como sustitución por la leche de vaca en las personas con fibrosis quística por las carencias nutricionales que presentan.

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BIBLIOGRAFÍA

-SENC  y SemFYC .Consejos para una alimentación saludable http://www.semfyc.es/pfw_files/cma/Informacion/modulo/documentos/guia_alimentacion.pdf

-Norma general del Codex Alimentario para el uso de términos lecheros www.codexalimentarius.org/input/download/standards/.../CXS_206s.pdf

-Libro blanco de los lácteos. Plan de nutrición y comunicación. Productos lácteos insustituibles www.lacteosinsustituibles.com

lunes, 7 de abril de 2014

¿La leche de vaca aumenta los mocos?







  






No hay ninguna evidencia científica que pueda demostrar que la leche de vaca produce mucosidad en las personas con fibrosis quística. A esta también se la culpa de dificultar la mejora de ciertos sintomas catarrales o congestivos relacionados con el tracto respiratorio.
Se trata de uno de los mitos más divulgados y arraigados en un sector de la población.
Hay que tener claro , que existe un diagnostico de intolerancia a la lactosa o alergia a la leche de vaca que son dos cosas completamente diferentes, el pediatra junto con el dietista-nutricionista valorará la pauta nutricional a seguir en referencia a los lácteos antes de suprimirlos.
La relación entre leche de vaca y mocos viene de lejos, pues el primer artículo fues publicado 1948. Imaginaos la trascendencia que ha tenido este mito hasta la actualidad.
Beneficios de la leche de vaca

La leche materna humana es el alimento ideal para el lactante de forma exclusiva en los 6 primeros meses y, acompañada de una alimentación complementaria adecuada, hasta, al menos, los 2 años de edad. Tras el periodo de destete, todos los mamíferos excluyen la leche de su alimentación, excepto el ser humano, en el que el consumo de leche de otras especies se prolonga a lo largo de toda la vida.
La leche de vaca y el resto de productos lácteos son alimentos esenciales en cualquier etapa de la vida, sobre todo porque la leche de vaca es una fuente rica de proteínas, calcio, fósforo, vitaminas y lactosa (azúcar de la leche) responsable de la  absorción del calcio. A pesar de que es un alimento equilibrado y bastante completo, no lo es totalmente para el adulto, ya que su contenido en hierro y vitaminas C y D es escaso.
¿Qué sucede si retiro la leche de vaca de la alimentación?
Un aspecto nutricional que cobra cada vez mayor importancia es el mantenimiento de una buena salud ósea. Si se retira la leche de vaca y no se cubren los requerimientos de calcio diarios con alimentos de origen animal es fácil llegar a una situación de osteoporosis. Esta es causada por la reducción de la masa ósea con la edad y un deterioro del tejido óseo, lo que conlleva una mayor fragilidad y riesgo de fractura, además de un retraso pondoestatural.
En personas con FQ la enfermedad ósea se agrava progresivamente con la edad en función de los múltiples factores de riesgo que existen, como la insuficiencia pancreática exocrina, los efectos de la inflamación crónica, el uso acumulativo de esteroides, la falta de ejercicio, el deterioro de la función pulmonar y las deficiencias nutricionales.
Por ello se recomienda la ingesta diaria de leche y derivados lácteos para evitar carencias de este mineral.
La industria ha realizado modificaciones en la composición de la leche de vaca en busca de beneficios para la salud  como la disminución o eliminación de la grasa saturada y sustitución por grasas como los omega-3 y el ácido oleico o en aporte de oligoelementos y vitaminas  o incluso adicionando otros nutrientes (fibra, probióticos).

BIBLIOGRAFÍA

Arney WK, Pinnock CB. The milk mucus belief: sensations associated with de belief and characteristics of believers. Appetite. 1993;20:53-60. Balzarini L, Mancini C,Mouzakiti P, Confortini M. Osteoporosis associated with chronic obstructive pulmonary disease and other respiratory diseases. Recenti Prog Med 2011 Sep :102(9):359-66

Haas F, Bishop MC, Salazar-Schicchi J, Axen KV, Lieberman D, Axen K.Effect of milk ingestion on pulmonary function in healthy and asthmatic subjects. J Asthma. 1991;28:349-55

Lee C, Dozor AJ. Do you believe milk makes mucus? Arch Pediatr Adolesc Med. 2004;158:601-3

Moreno Villares, JM M.J. Galiano Segovia, J. Dalmau Serra ¿Porqué dudamos de si la leche de vaca es buena para los niños? Parte 1 Acta Pediatr Esp. 2012; 70(9): 369-375

Moreno Villares, JM M.J. Galiano Segovia, J. Dalmau Serra ¿Porqué dudamos de si la leche de vaca es buena para los niños? Parte 2 Acta Pediatr Esp. 2012; 70(10): 399-402

Pinnock CB, Graham NM, Mylvaganam A, Douglas RM. Relationship between milk intake and mucus production in adult volunteers challenged with rhinovirus-2. Am Rev Respir Dis. 1990;141(2):352-6

Pinnock CB, Arney WK. The milk-mucus belief: sensory analysis comparing cow’s milk and soy placebo. Appetite. 1993;20:61-70.

Wüthrich B, Schmid A, Walter B, Sieber R. Milk consumption does not lead to mucus or occurrence of asthma. J Am Coll Nutr. 2005;24 (suppl 4):547s-55s

Rosner F. Moses Maimonides’ treatise on asthma. J Asthma 1984;21(2):119-29.

Sheikh S, Gemma S,Patel A. Factors associated with low bone mineral density in patients with cystic fibrosis. J Bone Miner Metab 2014 Mar 16.

Spock B, Needlam R. Dr Spock’s baby and child care. 8th ed. New York, NY:Pocket Books; 1998. p. 340-1.

The Dairy Council [website]. Mucus. London, UK: The Dairy Council; 2012.Available from: www.milk.co.uk/page.aspx?intPageID=65. Accessed 2011Dec 16

Woods RK, Weiner JM, Abramson M, Thien F, Walters EH. Do dairy products induce bronchoconstriction in adults with asthma? J Allergy Clin Immunol 1998;101(1 Pt 1):45-50.

Yusoff NA, Hampton SM, Dickerson JW, Morgan JB. The effects of exclusion of dietary egg and milk in the management of asthmatic children: a pilot study. J R Soc Promot Health 2004;124(2):74-80.


lunes, 17 de marzo de 2014

Probióticos y Fibrosis Quística 2ª PARTE

Los probióticos son microorganismos vivos que, cuando son consumidos en cantidades adecuadas, tienen un efecto positivo para la salud por su acción sobre la flora intestinal, pues promueven el desarrollo de bacterias beneficiosas (Lactobacillus acidofilus y Bifidus).

Los principales efectos nutricionales de los probióticos son:


  •      Digestión de las proteínas y las grasas: los probióticos contienen unas sustancias llamadas enzimas que son capaces de transformar las proteínas y las grasas ingeridas con la dieta en moléculas más pequeñas, para facilitar su absorción.
  •        Digestión de la lactosa: las bacterias lácticas mejoran la tolerancia y digestibilidad de la lactosa en el intestino delgado.
  •      Síntesis de vitaminas: algunas bacterias son capaces de sintetizar en el intestino algunas vitaminas como la K, B1, B2, B6 y ácido fólico.
  •       Producción de ácidos grasos de cadena corta (AGCC), al fermentar los carbohidratos que llegan al colon. Estos AGCC son una buena fuente de energía y estimulan la proliferación de la mucosa intestinal.

ALIMENTOS FUNCIONALES RICOS EN PROBIÓTICOS

Los alimentos funcionales con probióticos y/o prebióticos son aquellos capaces de modificar la composición de la flora intestinal normal y potenciar de esta manera los efectos beneficiosos sobre la salud humana mediante microorganismos “óptimos” (probióticos) y otras substancias que favorezcan su crecimiento (prebióticos).
Los prebióticos son sustancias no digeribles presentes en la dieta que poseen un efecto favorable sobre la flora intestinal, estimulando el crecimiento de las bacterias del colon. El prebiótico mas conocido es la fibra dietética.

En el mercado encontramos probióticos en muchos alimentos de consumo diario y especialmente en los alimentados fermentados (aquellos que resultan de una serie de transformaciones que requieren la intervención de levaduras, mohos y bacterias lácticas) como los productos lácteos: yogur, kefir, queso, y bebidas como el vino y la cerveza.
Algunos alimentos contienen por su forma de elaboración probióticos, aunque en algunos casos las modernas tecnologías de producción han eliminado o reducido en gran parte el contenido de los microorganismos beneficiosos de los alimentos o los microorganismos no se encuentran vivos.

Yogur: producto lácteo obtenido mediante la fermentación bacteriana (Lactobacillus bulgaricus y Streptococcs thermophilus) de la leche.













   
  Quesos fermentados: son particularmente altos en probióticos como Lactobacillus thermophillus, bifudus, bulgaricus y Lactobacillus acidophilus. 
   Kefir: producto fermentado de la leche, es una combinación de leche de cabra y granos fermentados. Alto en Lactobacillus y bacterias Bifidus. Se distingue del yogur en que se produce una doble fermentación láctica y alcohólica 

OTROS ALIMENTOS RICOS EN PROBIÓTICOS

Pepinillos y aceitunas: los encurtidos, se fermentan con salmuera que llevan cepas de salmuera.











Chucrut: hecho de col fermentada (Lactobacillus, Streptococcus, y Pediococcus) con salmuera. 


      Miso: pasta aromatizante fermentada, hecha con semillas de soja y/o cereales y sal marina.

    Tempeh: procedente de la fermentación (Rhizopus) de la soja que se presenta en forma de pastel.


  También podemos encontrar alimentos que se han “enriquecido” con probióticos, como los alimentos lácteos: las leches fermentadas (actimel, etc.), algunos yogures y quesos BIO".

SUPLEMENTOS PROBIÓTICOS

También podemos encontrar los probióticos en forma de suplementos dietéticos. Los microorganismos probióticos en estos suplementos se presentan en polvo (sobres), comprimidos masticables, cápsulas… Cada suplemento contiene distintas cepas de bacterias probióticas y distintas dosis. Algunos suplementos se llaman simbióticos porque contienen mezclas de microorganismos probióticos y sustancias prebióticas.
Consulte con su médico o nutricionista antes de iniciar el consumo de estos suplementos.





lunes, 3 de marzo de 2014

Probióticos y Fibrosis Quística

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define los probióticos como “microorganismos vivos que, cuando se administran en cantidades adecuadas, confieren un beneficio a la salud del consumidor”.
El conjunto de las bacterias de los seres humanos se conoce como microbiota, y la mayor parte se localiza en el intestino. La microbiota que forma parte de la mucosa del intestino constituye la primera barrera de defensa ante las agresiones externas. La alteración de esta microbiota origina desequilibrios microbianos (infecciones), inmunológicos (inflamaciones, alergias, procesos autoinmunes…) y/o metabólicos (síndrome metabólico…).

Además de esta función de barrera o de protección del tracto gastrointestinal (TGI) la microbiota también induce la activación, proliferación y el desarrollo del sistema inmunológico que actúa frente a organismos patógenos y tiene funciones metabólicas y nutritivas.


Las personas con FQ tienen un cierto grado de inflamación de la mucosa intestinal y sobrecrecimiento bacteriano. La maldigestión y la malabsorción secundarias a la insuficiencia pancreática y a la administración frecuente de antibióticos alteran la microbiota y la mucosa intestinal.


El fundamento para el uso de probióticos en FQ se basa en la capacidad que tienen algunas bacterias probióticas de:
- ocupar un espacio en el intestino y evitar el crecimiento de otras bacterias patógenas
- prevenir el sobrecrecimiento bacteriano
- fortalecer la barrera intestinal
- disminuir la inflamación de la mucosa intestinal
- prevenir la diarrea por antibióticos
- mejorar la salud gastrointestinal y la sensación de tener buenas digestiones

Las personas con FQ pueden beneficiarse del tratamiento con probióticos, especialmente durante el tratamiento con antibióticos, aunque también pueden ser administrados de forma regular por su capacidad de mejorar la salud intestinal.

PROBIÓTICOS Y FÓRMULAS INFANTILES
En los últimos años se están añadiendo probióticos a las fórmulas infantiles, ya que estas tratan de parecerse lo más posible a la leche materna, que contiene de forma natural microorganismos beneficiosos como los Lactobacillus. Estos microorganismos son capaces de producir sustancias antimicrobianas capaces de prevenir infecciones en el recién nacido.

 PROBIÓTICOS  PARA MUJERES EMBARAZADAS Y LACTANTES
Los probióticos también se utilizan para la prevención y el tratamiento de la mastitis causada por cepas bacterianas denominadas: Staphylococcus aureus y Streptococcus mitis o Streptococcus salivarius, ya que pueden inhibir a esas bacterias.
La leche materna juega un papel muy importante en el desarrollo de la microbiota intestinal del recién nacido. Las bacterias de la leche desempeñan un papel importante en la prevención de enfermedades infecciosas y en la maduración del sistema inmunitario. La introducción de alimentos sólidos, junto con la retirada progresiva de la leche, provoca cambios drásticos en la microbiota intestinal.

En el próximo post vamos a comentar cuáles son los efectos nutricionales de los probióticos y algunos alimentos que los contienen por su proceso de elaboración.

Bibliografía:
- Suárez L, Garriga M. Probióticos y fibrosis quística. En: Probióticos y Lactobacillus reuteri Protectis. Ed. Ergon. 2014. Capítulo 12: 127-134.
- Vierge E, Luego V. Fibrosis quística. En: Probioticoterapia en Gastroenterología. P&H Consulting. 2013. Capítulo 2.18:64-65.
- Jiménez E, Delgado S, Arroyo R, Fernández L, Rodríguez J.M. Mastitis infecciosas durante la lactancia: un problema infravalorado (y II). Acta Pediatr Esp. 2009; 67(3): 125-132
- Infante D, Redecillas S, Torrent A, y cols. Optimización de la función intestinal en pacientes con fibrosis quística mediante la administración de probióticos. An Pediatr (Barc). 2008; 69:501-5.
- FAO/WHO. Probiotics in food. Health and nutritional poperties and guidelines for evaluation. En “FAO Food and Nutrition Paper 85”, 2006. Disponible en: ftp://ftp.fao.org/docrep/fao/009/a0512e/a0512e00.pdf
 - FAO/OMS. Report on Joint FAO/WHO Working Group on Drafting Guidelines for the evaluation of probiotics in foods. 2002. Disponible en: ftp://ftp.fao.org/es/esn/food/wgreport2.pdf
- http://www.sepyp.es

domingo, 16 de febrero de 2014

Fuentes alimentarias de DHA

DHA: EL ACIDO GRASO ESENCIAL 

¿Qué es? Los ácidos grasos omega 3, entre los que se encuentra el DHA (ácido docosahexanoico), pertenecen al grupo de los llamados ácidos grasos esenciales (AGE) que debemos incorporar a nuestra dieta, ya que el organismo humano no los puede fabricar.















Aumenta tu ingesta a través de la dieta o mediante suplementos 

Es necesario un aporte diario de DHA a través de la dieta para mantener las concentraciones adecuadas en nuestro organismo.
¿Cómo? dietas ricas en pescado azul (sardinas, salmón, anchoas, atún, arenques, trucha…) aceites de pescado y mariscos como fuente animal, y semillas de lino, nueces, almendras, algas marinas, aceite de soja, aceite de linaza….como fuente vegetal. También puedes consumir alimentos enriquecidos en DHA o suplementos alimenticios.

Consume una ración de pescado azul dos veces por semana 


Contenido en AG omega 3 de algunos alimentos



Estos son los logotipos que aparecen en los alimentos ricos en omega 3.
¡¡Fíjate bien en los envases!!